¿Es necesario plastificar?

Una duda frecuente de los clientes es sobre la necesidad o no de plastificar sus impresiones, ¿tiene o no sentido hacerlo? siendo una de las preocupaciones el costo adicional que puede generar y hoy conversaremos sobre esto.

¿Qué es el plastificado?

El plastificado, también conocido como laminado consiste en la aplicación de una lámina de plástico mate o brillante a través de una máquina plastificadora que lo superpone sobre el papel y lo pega.

Ventajas:

  • Otorga rigidez a su material impreso.
  • Da un acabado elegante.
  • Hace que el producto sea más duradero.
  • Protege al papel ante las variaciones térmicas, humedad, manipulación de personas y rayaduras.

¿Mate o brillante?

El plastificado brillante es muy llamativo y, como su nombre lo indica, genera brillo en la pieza por lo que es muy útil para atraer cuando lo que se desea es vender y cuando hay mucho color en la impresión. El plastificado mate neutraliza el brillo por lo que otorga una apariencia más corporativa y elegante.

La decisión de utilizar uno u otro depende de su uso y por supuesto de las preferencias del cliente.

Nuestra recomendación es utilizarlo para optimizar su imagen y extender la duración de sus impresos, a menos que sea productos eventuales de pronta eliminación como es el caso de un volanteo, pero, en el caso de tarjetas de presentación, portadas de libros o catálogos, viniles a ser usados en el exterior, carpetas y cualquier otro producto donde se requiera duración, no dude en utilizarlo. De igual manera, en papeles de alto gramaje que deban ser doblados para ser utilizados en dípticos, trípticos o desplegables, es indispensable plastificar para evitar el quiebre en el papel.